Las barbaridades de Bárbara (II)

Ya en “ Las barbaridades de barbara ( I ) empecé a desgranar el lenguaje vacío y pernicioso que esta señora nos quiere vender.

Continúa la fiesta de Barbara, con la coctelera en ristre.

3.- Actitud

Despedir no es malo; si quieres salir de esta, con solo actitud te bastará aunque no tengas experiencia“ ¡Otra perla!  En igualdad de condiciones, los candidatos con una actitud proactiva y orientados a encontrar soluciones ante los problemas, son los elegidos. Aquí hablaré de la NASA: para superar las pruebas de admisión se presupone que eres astrofísico o ingeniero aeronáutico, que superes pruebas físicas durísimas, que domines idiomas, pruebas psicologícas, etc, etc. A estas condiciones, necesarias pero no suficientes, han añadido hace pocos años una serie de pruebas de actitud. Más concretamente el “Test de optimismo“ de Martín E.P. Seligman,  de la Universidad de Pensilvania.

Aquellos candidatos que no superen dicho test no serán seleccionados aunque tengan el mejor CV del mundo y estén muy preparados a nivel técnico. ¿Por qué? Sencillamente, por la capacidad que deben tener los candidatos para enfrentarse y superar todas las adversidades por las que seguro van a pasar. Es ante las adversidades donde el ser humano despliega todo su carácter y toda su fuerza, desde la firme decisión de no rendirse.

Cuando en Psicología se habla de actitud, en una selección de personal, se presupone que los candidatos cumplen un mínimo perfil técnico.

No me imagino un jardinero muy optimista intentando reparar la estación MIR en una tormenta solar, o un panadero dando las coordenadas para el amerizaje del Apolo 13. Les adjunto dos frases extraídas del relato :

Para lograr un regreso seguro se requirió que tanto la tripulación como el personal de apoyo actuaran con gran ingenio bajo extrema presión

Los suministros del módulo lunar estaban previstos para mantener a dos personas por tan solo dos días y no a tres personas durante cuatro días

Según Barbara, los astronautas del Apolo 13 debían haber sido más realistas y haberse abandonado a su suerte. Mejor prepararse para morir que utilizar habilidades blandas tales como la creatividad, el ingenio, la perseverancia, la esperanza y el optimismo.

El Apolo 13 constituyó todo un ejemplo de cómo la esperanza y el optimismo funcionan, no eludiendo el problema, sino trabajando de manera proactiva, fruto de la decisión “me voy a salvar“ y “voy a luchar” con coraje e inteligencia, poniendo todos los recursos técnicos y actitudinales en una experiencia de “Flow“.

Es cierto que la esperanza es una ilusión señora, y que como ilusión no es del todo exacta. Pero si nos desprendemos de ella, la depresión nos tocará en la puerta para traernos toda una retaíla de sucesos negativos, nos abandonaremos a nuestra suerte y dejaremos de luchar entregando nuestra vida al primero que pase por nuestro vecindario.

No te quejes“ actitud reactiva que ya definió Stephen Covey en su Best seller “Los 7 hábitos de la gente altamente eficaz“, es una actitud en la que el locus de control es externo, donde el individuo se encuentra a merced de las circunstancias. Este tipo de pensamiento estático e incapacitante ha predominado en nuestra sociedad hasta finales del Siglo XX donde, junto con Covey, irrumpe con fuerza la Psicología Positiva. La infancia, la genética, el dinero, la farmacopea y otras fuerzas externas a las que se sometía el ser humano en el pasado ya no tienen razón de ser. Habilitar personas y, por extensión, profesionales que pueden fortalecerse en lugar de curarse, construye una sociedad más madura, menos infantil, y en definitiva más abierta a valores como la solidaridad, generosidad, empatía, justicia, optimismo, perseverancia y otros tantos pilares de nuestro fuerte.

No explica de manera clara sus conceptos, y esto  lleva a confusión. Me hubiera gustado que hubiera pagado por tener un encuentro con Stephen Covey,  y este le explicara la diferencia, con casos reales, entre la actitud reactiva y la actitud proactiva, o que aprenda castellano y mantenga una conversación con Mario Alonso Puig y con tantos otros brillantes científicos.

Precisamente el hilo conductor de nuestro Blog es la actitud, sin ella no andaría ningún coche, por mucha ingeniería puntera que se le hubiera puesto al coche. Así se explica porque Fernando Alonso ganó dos Campeonatos con Renault, cuando el mejor coche era el Ferrari de Michael Shumacher.

Utilizaré esta metáfora : “Cada uno de nosotros somos un coche con una cilindrada particular. Podemos tener al mejor equipo de ingenieros, ser el mejor piloto y tener la mayor experiencia de la parrilla. Si nuestras ruedas están desinfladas, nuestro coche no andará“.

También me hubiera gustado que hubiera visto el programa de Barrio Sésamo en el que hablaban de las diferencias entre “cerca“ y “lejos”, ya que mezcla muchos conceptos sin tino alguno y con un estilo burdo y desinformado.

Continuará…

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2 comentarios

Archivado bajo Actitud positiva

2 Respuestas a “Las barbaridades de Bárbara (II)

  1. Estoy de acuerdo con lo que dices, Iosu. Yo tampoco encuentro ningún sentido a las insulsas críticas que esta señora hace. La actitud con la que enfrentamos cada momento hace una gran diferencia en la vida. Creo que ella fué a un grupo de apoyo para su enfermedad, y en cuanto escuchó algo así como que tenía que ser positiva le sentó mal y empezó a rebelarse ante esa idea. Evidentemente no está preparada para renunciar a su derecho de queja infinita por lo injusta que es la vida. Cuestión de opciones. Un saludo.

  2. Iosu Lazcoz

    Totalmente de acuerdo Helena, al final de las pocas cosas que nos son propias, es la capacidad que tenemos de elegir. Ella eligió ese tortuoso y triste camino, y la respeto. Cuando ya se mete en “camisa de once varas”, es cuando hay que responderle.
    Gracias por comentar Helena y gracias por seguirnos!
    Un abrazo fuerte!