¿Emprender o no emprender? “That is the question”

Desde la Administración Pública, instituciones y alguna que otra gran empresa con fuerte identidad corporativa se está exhortando al ciudadano a que “emprenda”, a que se convierta en empresario. A mi parecer se está haciendo de una manera “naïf”, sin apelar a la responsabilidad que conlleva semejante decisión. Por otro lado, la promoción del emprendimiento sería muy positiva si respondiera al reconocimiento – por fin – de la aportación social de los empresarios (pequeños y grandes, autónomos y profesionales) como creadores de valor, de tejido económico, de trabajo y de riqueza. De promoción de la sociedad en su conjunto. Pero me temo que no es así.

Días atrás leí en la prensa el caso de una mujer de Logroño, a quien llamaré ficticiamente María Pilar, que tras perder su puesto de trabajo, carecer de oportunidades laborales en el horizonte y animada por el “¡Emprende! ¡emprende!” omnipresente, se decidió a fundar su propio negocio unos tres años atrás. Creo recordar que en el sector del transporte de paquetería o algo parecido. La crisis provocó una caída fatal de los ingresos que la obligó al cierre de la empresa. Hasta aquí, bien: un proyecto fallido más, sin importancia. El problema estriba en que dicha mujer se animó a invertir en la compra de una nave industrial, probablemente atraída por subvenciones públicas a la inversión, y que financió parcialmente. El banco de turno, no contento con la garantía hipotecaria, exigió el aval personal de la mujer y también de su marido. Cuando vino la crisis y se desplomó el sector, María Pilar no pudo hacer frente a los pagos. El banco embargó la nave… y también su vivienda, ya que el valor de la nave por sí sola no alcanzó toda la deuda: había que pagar el principal, más los intereses, más los intereses de los intereses, las costas, etc… La familia al completo acabó desahuciada de su propia vivienda y sin sus ahorros. La lectura de esta noticia me hizo reflexionar este post.

  1. La independencia empresarial es fantástica. Una vez se ha probado, es difícil volver a trabajar de manera dependiente. No hay ni un solo trabajo por cuenta ajena capaz de proporcionar las satisfacciones del éxito logrado desde la propia libertad, independencia e iniciativa. Excluyo de esta afirmación a las actividades estrictamente vocacionales, como son las sanitarias, las religiosas, altruistas y alguna que otra más.
  2. El impulso o tendencia a emprender debe responder a una motivación interna, a un afán por la creatividad, gusto por la independencia y por la libertad. “Ganar dinero” es una expectativa legítima, pero no la prioridad. En cambio, “no perder dinero” sí debe ser una prioridad. Creo que se me entiende.
  3. Todas, absolutamente todas las empresas están sometidas a un riesgo. Unas más, otras menos, pero todas – insisto: todas – operan con determinados niveles de riesgo. Es obligatorio tener en cuenta dichos riesgos. Una búsqueda en Google de “selección de inversiones” nos reportará decenas de webs, documentos, cursos y diapositivas que nos hablarán de VAN, TIR, Payback y otros conceptos financieros que nos aportan una información imprescindible del negocio. También nos permiten escenificar lo que puede pasar en el futuro si las cosas no van como esperábamos. Si María Pilar hubiera efectuado un sencillo “análisis de sensibilidad” y calculado sus resultados eventuales ante una bajada de las ventas, quizás no hubiera comenzado su aventura. O quizás hubiera cerrado mucho antes de que la situación fuera dramática, disponiendo de más tiempo para negociar con el banco y replantear su situación.
  4. Hay otros riesgos diferentes a los económicos, que llamaré “riesgos cualitativos”, como son los jurídicos: ¿qué sentido tiene hacer una Sociedad Limitada, en la que la responsabilidad económica se restringe a los bienes de la empresa, y al mismo tiempo avalar una deuda gigantesca con los bienes personales? Si María Pilar hubiera tenido en cuenta que su aval personal de la deuda hipotecaria podía conllevar el embargo y desahucio de la vivienda familiar, posiblemente se lo hubiera pensado dos veces antes de comprar la nave; posiblemente la habría alquilado. Es muy importante que la estructura jurídica de un negocio sea coherente con los riesgos que se desean asumir, y ciertos bienes “mínimos” como la casa o el coche queden excluidos de un posible embargo.
  5. Es obligado recelar de todo aquel que nos anime a asumir riesgos desde una posición de comodidad, desde la poltrona, desde la incoherencia entre lo que hace e induce a hacer a los demás, desde el desconocimiento y la falta de experiencia directa en aquello que preconiza con extraño ahínco. Recuerda que la moneda tiene otra cara y que, en todo caso, la decisión es compleja.
  6. Cuando se nos deja hacer, los españoles no adolecemos de creatividad, ni de ingenio, ni de iniciativa comercial o empresarial. La historia lo demuestra, los hechos lo demuestran, nuestra sociedad y nuestra cultura lo demuestran. Bien pensado, somos todo lo contrario: ¡resulta imposible mantenernos quietos! Si no hay más emprendedores, la solución no está en animar a los ciudadanos con anuncios de televisión de “color azul”, como si fuéramos enanitos viviendo en una “nube del país del pequeño pony”. Si la Administración Pública desea que los españoles emprendamos, debería comenzar por retirar los obstáculos que nos lo impiden: mejorar o eliminar la burocracia, modificar y rebajar impuestos para nuevos negocios, adecuar y racionalizar la Seguridad Social, asegurar que la financiación es accesible para pequeños y medianos empresarios, mejorar la gestión del IVA para el pequeño empresario y el autónomo, etc… Si la Administración Pública desea que los ciudadanos arriesguen sus ahorros y su proyecto de vida para aportar valor a la sociedad, también debe permitirle participar de manera efectiva en la gestión pública, solucionar la corrupción política, y hacer cumplir la ley, erradicar el fraude fiscal, el mamoneo y el enchufismo y, en suma, hacer funcionar razonablemente el sector público. O, por lo menos, que no sea limitante. No basta con anuncios de televisión de “color azul”. No es serio.

Gracias por vuestro interés. Un saludo.

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16 comentarios

Archivado bajo Educación financiera, Herramientas de Planificación

16 Respuestas a “¿Emprender o no emprender? “That is the question”

  1. Adriana Patiño

    Excelente artículo!!

  2. Jaume Coll

    Me ha gustado mucho el artículo. De hecho, creo que cada vez más las escuelas de negocios y otras universidades están dedicando esfuerzos para formar a emprendedores. Me parece un acierto, puesto que si no el talento español lo que hace es migrar. Por otro lado, tienes toda la razón en cuanto a que el entorno jurídico no ayuda al emprendimiento, y el gobierno debería aplicar medidas en este sentido!

    • Hola Jaume, me alegra que te guste el post y te agradezco el comentario.
      La escuelas de negocios – por lo menos ESADE e IESE – se fundaron hace algo más de 50 años con la iniciativa de forjar empresarios y así, de manera indirecta, contribuir a la mejora de nuestra sociedad en general. Desde los años 80, una parte importante de los graduados se orientaba hacia carreras ejecutivas. Hoy vivimos, en cierta manera, una “vuelta a los orígenes”…

      Gracias de nuevo por tu comentario y un saludo!

  3. Xavier Jarque

    Hola José María,

    em sembla bé en línies generals el que dius. Resumint:
    (1) La capacitat de les persones per empendre és (molt) positiva.
    (2) Cal fer-ho SEMPRE valorant el binomi risc-guany. L’exemple de la persona que no fa una refleixió profunda d’aquesta dualitat i
    s’esfonsa és molt alliçonador.
    (3) Els diners no haurien de ser l’última (única?) variable.

    Ara bé, dues reflexions alternatives (no són en cap cas crítiques sino un comentari escrit en positiiu):

    (1) No estaria d’acord en termes absoluts a la teva referència sobre que allò que pot donar màxima satisfacció sigui l’emprenedoria (en aquest context el fet de NO treballar per d’altri). Jo crec que la satisfació té moltes altres cares. Hauriem d’aconseguir entre tots de trencar el binomi emprenedor-treballador i treballar més la dualitat “fer les coses bé – fer les coses malament”. Jo a la vida he estat lider de projecte o m’he sentit part del projecte d’altres; però el punt clau estar en donar el millor de tu mateix en cada circunstància. Sempre he pensat que aquest és un punt clau (i que trenca una mica la dinàmica del discurs més general) poc explorat pels qui treballen aquests temes de “capital humà”.

    (2) Molt particularment (estic d’acord que potser aquest exemple té difícil generalització), com a matemàtic i professor a la UB em sento igualment “feliç-satisfet” quan desenvolupo la meva recerca (que té un punt important d’emprenedoria) que quan treballo en les activitats pròpies de la universitat sota la direcció d’altres companys.

    No sé si explico bé el que penso; espero que si.
    Moltes gràcies.

    Xavi

    • Hola Xavi,

      muchas gracias por aportar tu punto de vista.

      Totalmente de acuerdo contigo en que el punto clave está en dar lo mejor de ti mismo.

      Pienso que las iniciativas empresariales debieran estar al margen de la actividad pública, y ser entendidas como privadas y libres, acordes con el ejercicio del derecho (constitucional) de libertad de empresa. Equivalente al derecho (constitucional) de libre expresión – que tú has ejercido expresándote en catalán. No aspiro en mi post a abarcar todas las formas de emprendimiento, habrá otras; estoy seguro que desde la Universidad se puede desempeñar un rol muy importante.

      Pero el emprendimiento de verdad…. es cuando te juegas tus “duretes”. Todo lo demás, dicho con todo el respeto y todo el cariño, es… literatura.

      Gracias, Xavier, un abrazo.

  4. Pingback: Burbuja de emprendedores: qué deberían hacer las Administraciones Públicas – Procesos de Aprendizaje

  5. Iosu Lazcoz

    Es de justos dar la enhorabuena a mi compañero de Blog por su excelente artículo. Demuestras con un lenguaje preciso, con un contenido alejado de políticas estériles y palabras vacías, y en definitiva desde tu propia experiencia como emprendedor.
    Es muy fácil hablar del dinero de otros, todo lo demás, es palabrería que no lleva a ninguna parte que no sea el fondo abisal.
    Felicitarte por la difusión que ha tenido este post a nivel nacional, cuyo nombre no me corresponde a mí difundir.
    Un abrazo.

  6. Jaime salom

    Mira Jose María, si todas las personas que hubiera en un pais tuvieran cinco veces el conocimiento , carreras, estudios, y no hubiera  emprendedores la situacion seria la misma, habria el mismo paro, y cada emprendedor tendría por mozo de recados, y para que limpie el mostrador a ingenieros arquitectos médicos etc.como sucede. La precariedad económica y personal, en la  comunidad como la española, y lo se muy bien, obliga  a poner toda la iniciativa e invención en marcha con excelentes resultados. Es normal que muchos emprendedores de carrera, les vaya mal. Solamente les suele ir bien cuando han pasado una temporada de hambre de verdad. No me gustan los que vienen en pateras pero estoy bien seguro que ellos están mas cerca de salvarnos la situacion que algunos que hablan en coloquios en la tele.No quiero cargar contra los políticos si tenemos los políticos que tenemos es porque nadie se ha querido mojar, y solamente se acuerdan de santa barbara, cuando llueve. Hemos tenido treinta y cinco años de democracia y desde el principio la única actividad en politica de casi toda la población española ha sido ir a votar al mas guaperas que se presentaba, y a quejarse de lo mal que lo hacían los políticos. Los sindicatos no hubieran necesitado la subvención del estado si los obreros se hubieran puesto a trabajar sin cobrar para el sindicato y sufragarle los gastos, y lo mismo te digo de lis empresarios. Tenemos lo que nos merecemos
    Pero volverá a crecer la hierba pisoteada. saldrán empresarios como setas, donde menos te lo esperas. Es ley de vida

    • Hola Jaime,
      gracias por tu aportación. Es cierto que la “zona de confort” se comporta como una barrera a la hora de asumir riesgos; por ello siempre ha habido mayor tendencia a la iniciativa entre aquellos que no tienen nada que perder, con hambre o sin el.
      La estructuración de la vida política en nuestro pais escapa un al ámbito del post. La mencioné para subrayar la necesidad de que la Administración Pública (1) elimine una serie de obstáculos irracionales y (2) eleve su nivel de “performance” dentro de mínimos aceptables, exigencia previa y legítima a la de exhortar al ciudadano a asumir riesgos y sacrificios para sacar al pais adelante.
      Coincido contigo en que volverá a “crecer la hierba pisoteada”, cuanto antes mejor.
      Gracias por participar en el blog. ¡Un saludo!

  7. coevertical

    Buen articulo y quisiera añadir una cosa
    para que haya emprendedores sólo hace falta que sea rentable serlo en lineas generales. (con una gestión razonable sea rentable)
    Que el trabajo y la aportación de capital para desarrollar una iniciativa
    no estén castigados. ( como lo están ) y consigan un beneficio razonable.
    Y por último que antes siquiera de empezar a desarrollar la actividad, no
    se tenga que mantener tanto parásito, tanto subvencionado, sector público sobre dimensionado, etc.

    • Efectivamente, la “no honestidad” en la función pública, que llevada al extremo constituye un delito, supone un coste económico importante para toda sociedad. No es correcto ni coherente pedir a los ciudadanos que acometan riesgos y saquen el pais adelante, cuando hay políticos e instituciones implicados en causas penales en todas las autonomías españolas. Corresponde a los políticos – en primer lugar – promover las condiciones idóneas para posibilitar que salgan adelante las iniciativas empresariales. El marco actual (burocracia, fiscalidad, corrupción) no solo no favorece, si no que restringe. Debe mejorarse como prioridad #1.

  8. Iván Sanz de G.

    Hola José M.
    Después de leer tu artículo sólo puedo hacer dos cosas:
    1.- “Quitarme el sombrero” ante este artículo de tanta calidad, tan real y coherente como la vida misma y el mundo de la empresa.
    2.- Desearos Feliz Navidad a tí y a todos los lectores de este medio.

    Saludos,
    Iván Sanz de G.